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Las Víctimas de la Violencia en Colombia Regresan a Casa: También sus Comunidades Necesitan Reparación

As Victims of Violence in Colombia Head Home, They Find their Communities Also Need Mending

"El programa de "Comités de Amistad" puesto en marcha en las zonas cafeteras está ayudando a reconstruir las relaciones de vecindad entre los campesinos"

"Después de tanta violencia, lo único que queda es miedo". La frase resume el sentimiento de muchos de los millones de campesinos colombianos desplazados a causa del conflicto. La ONU cifra en 3,9 millones los desplazados en todo el país. Las autoridades colombianas elevan la cifra a 5,1 millones, el 11% de la población. Las regiones cafeteras fueron muy castigadas: entre 1997 y 2008, el 24% de los cultivos fueron abandonados, según datos del Centro de Estudios Económicos de la Universidad de los Andes en Bogotá. Ahora estos campesinos comienzan a regresar a sus tierras en una región devastada no sólo económicamente, sino también en lo social. Un ejemplo es la serranía del Perijá, una zona cafetera cerca de la frontera de Venezuela. Allí se puso en marcha en 2009 el programa "Crecimiento Sostenible del Café": semillas gratis y préstamos ventajosos para que 600 familias puedan retomar el cultivo, con ayuda de un equipo de trabajadores sociales, nutricionistas y agrónomos desplazado a la zona. El plan lo puso en marcha la Federación Nacional de Cafeteros junto al Gobierno de Holanda y fundaciones públicas y privadas. Resultados al cabo de dos años: más de 2.300 hectáreas de tierra recuperada y casi 1.000 replantadas. Pero hace falta también reconstruir el tejido social. La zona quedó atrapada en medio de la presión de la guerrilla de las FARC y las fuerzas paramilitares. Las familias se aislaron por miedo a que las señalaran como simpatizantes de un grupo u otro. Los lazos de vecindad se rompieron. El programa de "Comités de Amistad" encontró resistencia al principio, pero ahora está dando resultados, con 800 familias involucradas. "Después de toda la tristeza que hemos sufrido, este programa nos ha traído la alegría porque nos ha vuelto a unir", dice una de las campesinas. La Federación de Cafeteros propone extender el programa a otras zonas.

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